11 comentarios
El adiós que nunca quise contar
Ver todas las noticias de Antonio Puerta
Hoy se cumplen dos años de que se apagara un mito. Alguien que hizo llorar de alegría a media ciudad cambiándoles la vida y que nos demostró a todos que el fútbol no es más que un divertimento que divide familias y puede unir en el dolor. Por desgracia, tuvo que morir para demostrarlo.
Hoy me sigue pareciendo como si fuera ayer todo lo vivido a raíz de aquel trágico 25 de agosto, cuando el gigante cayó. Los nervios, la incertidumbre de qué pasaba con Antonio me impedía poner en pie una simple crónica victoriosa, sí, pero que no podía tapar la conmoción de ver cómo caía alguien que me hizo llorar de alegría. Alguien que me hizo saber que las finales no sólo se ven por televisión, sino que también se viven.
Parece que fue ayer cuando, cada mañana, durante tres interminables días, iba directo al Hospital Virgen del Rocío en busca de buenas noticias. Un mensaje para transmitir, pero fundamentalmente algo que tranquilizase a tantos miles de personas, seguros de que todo se solucionaría. Convencidos de que quizás no volvería a jugar, pero sin ninguna duda de que nuestro Antonio salía de ésta.
Aún recuerdo aquel día, hace dos años, y no creo que lo olvide nunca. La preocupación de Jesús Sevillano, de un lado para otro tan nervioso como todos. Las lágrimas de Fede Quintero, que veía cómo se iba su amigo a pesar de cargarle de razones para quedarse con nosotros en su columna en el diario Marca. La ansiedad de la prensa deportiva sevillana, que en su práctica totalidad se acercó al centro sanitario para enterarse cuanto antes del fatal desenlace.
Y el triste final. Hace dos años, aún no me lo creo, se iba quien le abrió la Puerta de la Gloria a todo el sentimiento sevillista. Un fallo multiorgánico derivado de la hipoxia cerebral causada por la parada cardiorrespiratoria sufrida tres días antes acababa con la vida de Antonio. Un simple papel confirmaba la noticia que nunca quisimos dar, y las reacciones espontáneas de dolor en recuerdo al auténtico orgullo de Nervión comenzaron.
Dolor y lágrimas, gritos y cánticos, tristeza y pena. Todo ello se precipitaba a nuestro alrededor, mientras en una esquina un aficionado anónimo lloraba a lágrima viva con el 16 del campeón a su espalda. Pancartas, velas, flores, camisetas del Betis de verde esperanza fundidas con el sevillismo herido asistían conmocionados por la pérdida de un ídolo que apenas era un niño, un chico de apenas 22 años que, tras su estela, dejaba en camino una parte de lo que de verdad importa.
Y allí estábamos nosotros. Derrumbados contra una pared de la entrada del hospital, sin ninguna explicación posible a la ley de la naturaleza. Mi amigo Ilde Cortés reflexionaba en voz alta por qué había ocurrido algo así. “Me hice periodista deportivo para no contar tragedias”, recuerdo que lamentaba.
Hoy, dos años después, todo aquello me sigue pareciendo mentira. Aún no me lo creo. Pero su recuerdo, la memoria que dejó tras de sí, me hace ver que aquello realmente ocurrió, que fue real, y que si pasó sólo puede explicarse porque vino al mundo para hacer feliz a tantos miles de personas, y que por tanto merecía estar en la Gloria por toda la eternidad.
Siempre son los mejores los que se van, es lo que se suele decir, y precisamente por eso duele que se vayan, porque todos queremos a esa gente a nuestro alrededor, haciéndonos felices con sus acciones. Por eso te recuerdo con cierta tristeza, Antonio, pero por otro me alegro y sonrío por todo lo que hiciste como futbolista. Porque no llegué a conocerte, y gracias a eso no lamento aún más tu pérdida. Porque lo que me contaron de ti los que mejor te conocían confirman todo lo que ya podía imaginarme. Porque me cambiaste la vida un jueves de Feria, por siempre el día de Antonio Puerta. Porque hasta tu víctima de Gelserkirchen lamentó tu muerte, y eso sólo lo logran los grandes. Porque tú eras de los buenos, y por eso entre los buenos estás. Y es que, en definitiva, lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad, y tú sonarás por siempre en Nervión.
Luis Vilches es redactor del Diario As y colaborador de FutbolSexta
Otras noticias de Opinión
Participa, sube tus fotos y conoce a otros aficionados como tú. Haz clic aquí para registrarte.
Si estás registrado, accede aquí
Publicidad
Buscar en elsevilla.com
Encuesta
¿Qué nota le pondráis ahora mismo a la temporada?
Últimos comentarios
-
Por elchili en ¿Por qué siempre las culpas al mismo?
Hombre algo tendra que ver , pero me gustaria que me lo explicaras futbolisticamente ,por que todavia nadie me lo ha explicao , ¿cual es…
-
Por vimon_sfc en ¿Por qué siempre las culpas al mismo?
Juande ramos es un traidor se mire por donde se mire. Se le dijo en junio "si te vas a ir vete y déjanos planificar la temporada con tiempo…
-
Por ajet en ¿Por qué siempre las culpas al mismo?
1.- Cuartos en Liga.2.- Finalista de Copa del Rey.3.- En octavos de Champions.Digo yo que algo tendrá que ver el tal Jiménez éste. Bilardo…
-
Por ratadenervión en ¿Por qué siempre las culpas al mismo?
Tácticamente, el equipo es de verbena. Cuando perdemos el balón, nos replegamos como una panda de borrokas antes una carga de la Ertzaintza…
-
Por rupi en ¿Por qué siempre las culpas al mismo?
Me parece tremendamente respetable tu opinion pero en contra criticas la mia. Asi que me gustaria responderte yo ahora, me gustaria explicarme…





A favor
En contra

Escribe tu comentario